El elixir del emprendimiento: vinos del Valle del Itata se la juegan por llenar copas colombianas

brindis

De la mano del “Nodo Berries y Vinos” de los entes regionales ProChile, Asexma y el nuevo Comité de Desarrollo Productivo, cuatro viñateros de la zona se aventuraron fuera del país con el fin de dar a conocer sus productos en el mercado extranjero.

Colombia fue el escenario elegido. La misión realizada en julio de 2015 los llevó a la ciudad de Bogotá (la que posee un mercado de casi 8 millones de personas) para ejecutar un estudio de mercado y afianzar relaciones comerciales con empresarios colombianos. ¿Su meta?, desarrollar un tema logístico que permita el ingreso de los vinos de la región del Biobío a las mesas cafeteras. Y para finalizar como corresponde este primer paso a la internacionalización, se llevó a cabo en la tienda especializada en vinos boutique, “La Cava del Pescador” (ubicada en Camino a Chiguayante, 3899 Local 4, Strip Villuco, Chiguayante) una cata de vinos del Valle del Itata.

 

La asociatividad hace el éxito

En conjunto, Viña Männle, Viña de Neira, Viña Itata Wine y Viña Inédita, compañías que están bajo el mando de Martin Männle, Felipe Neira, Mauricio Veloso y Juan Ledesma, respectivamente, buscan deleitar los sentidos de los amantes del vino. Asociados, pretenden formar una estrategia económica que, incluso, podría ser “histórica”.

“La idea es potenciarnos como asociación y llegar allá unidos”, señaló Felipe Neira, hombre a la cabeza de una empresa con más de 150 años de vida. El joven emprendedor fue enfático en recalcar que el éxito sólo se puede lograr si la labor de cada uno de los cuatro vitivinicultores sigue confluyendo.

Por parte de Martin Männle, el viaje a tierras forasteras permitió analizar todos los puntos relevantes que pudieran afectar la proyección del negocio. “Ya dimos un primer pasito, que es ir para allá, analizar el mercado, juntarnos con las personas que correspondían […] ahora hay que seguir trabajando para que esto pueda funcionar”, declaró entusiasmado.

 

Apoyo con sello regional

Las uvas no se vendimian solas, y eso bien lo saben estos viñateros. Sin el respaldo de las instituciones mencionadas anteriormente, este plan de iniciación para exportar el vino del Valle del Itata hubiese sido imposible.

Alfredo Meneses, gerente general de Asexma Biobío, reconoció que esta iniciativa local se hizo con la intención de crear un sentido de marca regional, que identifique las características de los elementos de la zona: “Lo que se busca es generar una propia idea de desarrollo productivo”, manifestó, indicando además que esta es “una propuesta agresiva en términos comerciales”.

Asimismo, Juan Mardones, director del Comité de Desarrollo Productivo Regional, puntualizó la concepción de seguir abriendo redes y caminos para fomentar la venta de vinos hacia otros países, debido a que, según él, en Biobío hay un gran potencial explotador. “Uno de los focos es poder estructurar un plan de negocios potente con una lógica de exportación y de preparar esto en términos sistemáticos”,  expresó.

Conforme a la directora regional de ProChile, Sandra Ibáñez, existe un hecho concreto: “El asociarse es fundamental para poder crear volúmenes de producción en las pequeñas y medianas empresas”. Con base en este planteamiento unificador de las cuatro viñas asociadas, Ibáñez sentenció que esto motivará el aumento de los US$5,5 millones en la exportación de vinos que se registró el año pasado.

Cabe destacar, además, que el seremi de Economía del Biobío, Iván Valenzuela, distinguió el aporte y función de los cuatro empresarios del vino en el crecimiento económico de la zona: “Eso está aportando al desarrollo de los ingresos de la región y del país, y también está contribuyendo  al empleo del Biobío, que hoy tanto lo necesita”, indicó.

 

Una copita más

Los vasos no pueden quedar vacíos, claro está. El próximo objetivo del proyecto es realizar otra visita a Colombia para entregar el servicio de manera definitiva. “El segundo viaje es para tomar una estrategia un poco más agresiva y concretar, tal vez, algunos negocios”, sostuvo Felipe Neira.

Estos posibles emprendimientos, según Martin Männle, se sustentan en el gusto de los colombianos por el vino local. Para él, la experiencia y la degustación de los licores dejó en gran posición el trabajo de la región: “Los vinos tuvieron una muy buena aceptación. Nos juntamos con críticos especializados […] y con gente que le encantó nuestro producto”, contó.

Pero Colombia no lo es todo. De acuerdo a Alfredo Meneses, esta nación es un país estratégico que permitiría el acercamiento hacia algunos mercados del Caribe. “Además de Colombia está Panamá […] y a hora y media tenemos a Miami”, aventuró.

Para estos emprendedores embriagarse de ideas y nuevos proyectos sí es algo que está permitido.